miércoles, 26 de enero de 2011

sigue

 No pretendas olvidarme,
estoy metida en tu sangre,
si quisieras compararme,
no habrá nadie que me iguale.
Cuando pase de tu tiempo
y no queden , ni recuerdos
Sabras, que solo fuí
una estrella,
que cruzó tu firmamento
Casi igual, a otras mil
como todas, remplazable
pero siempre en tu alma,
sentiras, sabor a mi.
En las noches , calmas
en la quietud,
confesarás que te hago falta,
brindarás a mi salud.
Quizas, ya no importe
fué corto el tiempo
larga, la soledad
Por no admitirlo, perdiste todo
¿ De que sirve, tu falsedad?
Estas solo, sin rumbo fijo,
yo era tu sol, y no lo viste
guardate todo,
sigue tu vida, sonriendo.
                     Triste...

pato

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