en el río de tus besos,
y me alimente comiendo
el deseo de tu piel
en mis oidos, tus ruegos
que no medían ternuras
dejando escapar e tiempo
a la par de la cordura
en tus manos una sombra
de caricia contenida
empujando a la locura
sin mas razones que amar
Hoy te veo, en otros brazos
tal vez con la misma sed,
tratando de ser un hombre,
y sin encontrar la paz,
cuantas veces solitario,
llorarás por lo que fue?
buscando, sin encontrar
razones para creer,
sin embargo, no te fuiste,
tu alma se quedó aqui
por eso, ya ves,
medio hombre,
nunca llegaras a SER.
Pato
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